Intervención I

 

 

“En este proyecto Sonia Madrigal va colocando en distintos lugares una silueta femenina recortada de la superficie de un espejo. Los lugares no son elegidos al azar; son lugares apartados y considerados peligrosos, así que las figuras pueden ser entendidas como avisos de peligro además de como recordatorios, monumentos y señales al mismo tiempo. También tienen un efecto de camuflaje estos objetos. Las siluetas de espejos reflejan el entorno y se mimetizan con el paisaje. Y, por último, reflejan a las personas. Podemos imaginar una sensación de empatía en las mujeres que se ven reflejadas en esas superficies. Igual en los hombres. ¿En cuáles de esos espejos se habrá visto reflejado un violador o un asesino? Esas figuras producen como situación poética la dramática circunstancia del encuentro entre la víctima y el victimario. Como fotografías, estas obras complementan la parte más documental del proyecto, afiliándose sin mucho aspaviento, a una tendencia más performática y más elaborada estéticamente.”

Juan Antonio Molina Cuesta
Crítico de arte y curador independiente